• Leandro Alves de Godoy

Leo Imamura: Viviendo la Vida Kung Fu


Wayne Belonoha

Instructor en Wai’s Kung Fu

Wayne es instructor certificado del linaje de Wing Chun Ip Man/Moy Yat/Sunny Tang; es autor de la ampliamente vendida serie de libros Wing Chun Compendium, y es actualmente el emblemático instructor de Wing Chun University con su abarcadora serie de videos.

LEO IMAMURA (MOY YAT SANG) ES DISCÍPULO DEL GRAN MAESTRO MOY YAT. EL PROCESO DE “VIDA KUNG FU” PROVISTO POR SU SIFU LE POSIBILITÓ A IMAMURA ACTUAR EN DIFERENTES ÁREAS PROFESIONALES, DESDE PREPARAR A LA FUERZAS ARMADAS PARA LAS FUERZAS DE PAZ DE LA ONU HASTA LA CONSULTORÍA PARA EL MANEJO DE LOS RECURSOS HUMANOS PARA EMPRESAS DE TODO TIPO DE RANGOS.

Como Sifu profesional de jornada completa, está dedicado a brindar la “Vida Kung Fu” a sus descendientes locales e internacionales quienes provienen de Argentina, Brasil, Canadá, China, Portugal, España, Suiza, Estados Unidos, como también de otros países.

En el año 1992, Imamura fue el primer profesor universitario de artes marciales reconocido por el Ministerio de Educación y Cultura de Brasil y se ha involucrado en una serie de proyectos relacionados con las artes marciales, particularmente con el Wing Chun, para importantes universidades de su país.

Cuéntenos un poco sobre usted y su historial de formación. ¿Dónde le fue presentado por primera vez el término “Vida Kung Fu”?

Como japonés nacido en Brasil, comencé mi viaje a través del estudio de las artes marciales japonesas en el año 1971. Ocho años más tarde, me interesé por el Wing Chun. El Maestro Lee Hon Kay fue mi primer Sifu. Gracias a él, pude viajar a Hong Kong para profundizar mis estudios; y fue en dicho viaje cuando conocí al Gran Maestro Moy Yat en Nueva York. En el año 1987, con el apoyo del Maestro Lee, fui aceptado en la Familia Moy Yat. Las primeras palabras del Gran Maestro Moy Yat indicaron de forma muy clara la manera en que enseñaba el sistema: “En esta familia, usted va a aprender Kung Fu y no técnicas de Kung Fu”.

Desde el comienzo, fui introducido progresivamente en la “Vida Kung Fu” por el Gran Maestro Moy Yat. Curiosamente, solía aconsejarme que entrenara menos - ¡esto fue realmente impactante para mí! En cambio, me pedía que hiciera pequeñas cosas como desde hacer el té hasta jugar a la lotería. Por esa razón, la “Vida Kung Fu” fue muy frustrante para mí en el comienzo.

¿Qué es la “Vida Kung Fu”? ¿Cómo es comúnmente malinterpretada?

Es importante hacer hincapié en que el término “Vida Kung Fu” fue acuñado por el Gran Maestro Moy Yat únicamente para describir un proceso de transmisión tradicional que él recibió del Patriarca Ip Man. Un día, le pregunté al Gran Maestro Moy Yat sobre el término chino correspondiente a la “Vida Kung Fu”. Él me escribió la respuesta en una servilleta: Sam Faat 心法. El Sam Faat es un proceso de transmisión perteneciente a la tradición confuciana, donde el aprendizaje se da de forma intuitiva a través de la experiencia en las actividades diarias. En este proceso, es importante tener una relación de convivencia con una persona que ve la vida a través de lo que puede ser llamado “Perspectiva Kung Fu”. Por un lado, mucha gente cree que está experimentando la “Vida Kung Fu” sólo por tener una relación de convivencia con un maestro de Kung Fu, donde transportan sus cosas o retiran sus cheques. Esos son meros procedimientos. A veces, es bueno invitar al Sifu de uno a almorzar, pero otras veces no. Evaluar la situación en el aquí y ahora y saber cómo responder a la misma de forma apropiada demuestra la capacidad de un buen practicante de Kung Fu.

¿Por qué eligió el Gran Maestro Moy Yat el término “Vida Kung Fu” para representar el Sam Faat?

Cuando el Gran Maestro Moy Yat llegó a Estados Unidos en el año 1973, observó que la gente aprendía las artes marciales de un modo muy diferente al cual lo había aprendido del Patriarca Ip Man. Lo que él había aprendido con su Sifu era un Kung Fu para la vida. Es por eso que eligió el término “Vida Kung Fu”. Mi Sifu solía decir que la “Vida Kung Fu” es una vida donde el Kung Fu está inserto. Para experimentar una vida como esa, uno debe pasar tiempo con alguien que esté viviendo dentro de lo que algunos eruditos llaman “Dimensión Kung Fu” durante una cantidad de tiempo suficiente para que su vida pueda ser vivida en esta dimensión. Para él, el Patriarca Ip Man fue el más grande ejemplo de este tipo de persona. Todo lo que hacía era visto a través de una “Perspectiva Kung Fu”.

¿De qué modo contribuyó la “Vida Kung Fu” en su desarrollo?

Durante los catorce años, tuve una relación de convivencia con el Gran Maestro Moy Yat – tuve la experiencia única de vivir físicamente con él durante las veinticuatro horas los siete días de la semana. Hubo también momentos en los cuales tuve que ir a Brasil y vivir de recuerdos de mis experiencias con mi familia Kung Fu en Estados Unidos. Cada vez que regresaba a Estados Unidos, Sifu decía: “Bienvenido a casa”. Para él, mi hogar era allí. Una vez, me dijo: “¿Sabes por qué debes respetarme como tu Sifu? Porque cuando regresas a aquí desde Brasil, no cambio mi rutina para recibirte. Un Sifu común posiblemente se tomaría tiempo libre para recibirte, pero no Moy Yat. Yo te permito entrar en mi vida exactamente como es”. Gracias a la diligencia de mi Sifu, he podido vivir mi vida de una forma más inteligente y de enfrentar las limitaciones de un discípulo promedio como yo.

Si pudiera regresar y hablar con su yo más joven, ¿qué consejo le daría?

Presta más atención a los aspectos sutiles de una tendencia. Algunos lo llaman “Evidencia Significativa”. Para hacer esto, es importante permanecer relajado. Muchas veces, el Gran Maestro Moy Yat enfatizaba un sentido de urgencia sobre una tarea y yo me olvidaba de evaluar cuál era la mejor forma de manejarla. Quería hacerla de inmediato para cumplir con la misma, pero ni siquiera sabía qué era importante para esa situación. Por otra parte, estaba demasiado preocupado sobre lo que mi Sifu estaba pensando de mí y qué juicios se estaban haciendo. Por esta razón, mi sugerencia al Leo más joven sería “relájate más” y “disfruta más” tu “Vida Kung Fu”. No te preocupes por cómo los demás te van a juzgar – sólo enfoca tu atención sobre cómo son los demás y cómo puedes ajustarte a cada persona que te rodea.

¿Cómo se traduce tener buena “Vida Kung Fu” en desarrollar buenas habilidades de Wing Chun?

Aquello que las personas llaman “habilidad” es la parte visible del Kung Fu, pero ésta sólo puede ser expresada a través de un proceso invisible, el cual depende tanto de la percepción como del sentimiento. Esta dimensión invisible del Kung Fu está conectada con el Sam Faat. El mayor desafío del artista marcial es derrotarse a sí mismo. Por medio de las relaciones humanas, podemos desarrollar nuestras propias percepciones a través del mundo exterior. El Gran Maestro Moy Yat solía comparar a una persona que sólo aprendía técnicas de Wing Chun con otra que poseía una relación de convivencia con su Sifu y que aprendía el sistema Wing Chun a través de la “Vida Kung Fu”. Para él, la persona que sólo venía a aprender técnicas nunca alcanzaría su propósito porque no sabría cómo hacer el mejor uso de las mismas cuando lo necesitara. Por otra parte, para una persona que pasara tiempo y aprendiera el sistema a través de la “Vida Kung Fu”, su Kung Fu vendría de adentro, listo para ser usado cuando fuera necesario.

¿Es más difícil vivir la “Vida Kung Fu” hoy en día en comparación con el pasado?

La dinámica de la vida moderna requiere de aquello que llamamos “Momentos Programados”. Tenemos un tiempo para todo, incluso para divertirnos. Sin embargo, la “Vida Kung Fu” valora el “Momento Apropiado”; en otras palabras, el Sifu espera el momento en que el discípulo está preparado para aprender. Es tan natural que uno podría no notar que este aprendizaje está sucediendo. Actualmente es raro encontrar a un maestro que sea un profesional de “tiempo completo” y que esté disponible para el aprendizaje del discípulo. En contraste, es atípico contar con discípulos que tengan tiempo disponible para este tipo de aprendizaje. Es por esto que podemos decir que cada vez es más raro para nosotros desarrollar relaciones que privilegien la “Vida Kung Fu”.

En marzo del año 2000, el Gran Maestro Moy Yat nos llamó para una reunión. Durante la misma, nuestro Sifu nos advirtió sobre la importancia del Sam Faat y también nos dijo que no sería justo que la siguiente generación recibiera nuestro legado sin este proceso de transmisión. Después de todo, él se había dedicado tanto a brindarnos la “Vida Kung Fu” y también afirmó que este compromiso debía caracterizar su linaje, una generación después de la otra. Hoy, es identificada como la Designación Moy Yat Wing Chun.

¿Cómo cambió su entendimiento de la “Vida Kung Fu” con el paso de los años?

Mi entendimiento de los cambios en la “Vida Kung Fu” a través de los años tiene una relación con la última conversación privada que tuve con el Gran Maestro Moy Yat, quien observó que este proceso ya estaba cambiando. Para él, era importante crear una serie de herramientas que harían viable para sus descendientes el compromiso con la “Vida Kung Fu”. Él creía que era importante desarrollar un dispositivo que pudiera adaptarse a los nuevos desafíos. “Sin la creación de esta serie de herramientas, es posible que el Wing Chun no sobreviva al siguiente siglo”, él lo dijo de esa forma. Desde el fallecimiento del Gran Maestro Moy Yat, sus principales discípulos han estado dedicados a mantener su legado. Quisiera nombrar a algunos de mis tan reconocidos Sihings (hermanos mayores) tales como Sunny Tang (Canadá), Micky Chan (Hong Kong), Henry Moy, Lee Moy Shan, Pete Pajil, y Miguel Hernández (EE.UU.), quienes están reorganizando la International Moy Yat Wing Chun Federation (Federación Internacional Moy Yat Wing Chun) para ayudar a nuestra líder Helen Moy y a su hijo William Moy, con el propósito de brindar apoyo a cada descendiente del Gran Maestro Moy Yat para hacer evolucionar su legado – a fin de brindar la “Vida Kung Fu” como forma de acceder al sistema Wing Chun.

Para más información sobre Sifu Leo Imamura, por favor visite nuestro sitio web aquí.

Esta entrevista fue publicada por primera vez en nuestra Edición Nº 24 de Wing Chun Illustrated – la única revista del mundo dedicada al Wing Chun, más allá del linaje o el estilo.

https://www.wingchunillustrated.com/2017/03/17/leo-imamura-living-gung-fu-life/


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